sábado, 27 de mayo de 2017

siempre en el recuerdo ..

Hacia un ocaso radiante
caminaba el sol de estío,
y era, entre nubes de fuego,
una trompeta gigante,
tras de los álamos verdes
de las márgenes del río.

Dentro de un olmo sonaba
la sempiterna tijera
de la cigarra cantora,
el monorritmo jovial,
entre metal y madera,
que es la canción estival.
En una huerta sombría,
giraban los cangilones
de la noria soñolienta.
Bajo las ramas obscuras
el son del agua se oía.
Era una tarde de julio,
luminosa y polvorienta.
Yo iba haciendo mi camino,
absorto en el solitario
crepúsculo campesino.

Y pensaba: «¡Hermosa tarde,
nota de la lira inmensa
toda desdén y armonía;
hermosa tarde,
tú curas la pobre melancolía
de este rincón vanidoso,
obscuro rincón que piensa!»

Los últimos arreboles
coronaban las colinas
manchadas de olivos grises
y de negruzcas encinas.
Yo caminaba cansado,
sintiendo la vieja angustia
que hace el corazón pesado.

El agua en sombra pasaba
tan melancólicamente,
bajo los arcos del puente,
como si al pasar dijera:

«Apenas desamarrada
la pobre barca, viajero,
del árbol de la ribera,
se canta: no somos nada.
Donde acaba el pobre río
la inmensa mar nos espera.»

Bajo los ojos del puente
pasaba el agua sombría.
(Yo pensaba: ¡el alma mía!)
( Antonio Machado)

... acabas de irte Juani a abrazar de nuevo al tan añorado tio Nani..... 
... los dos, para siempre, en la memoria de los vuestros ....

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