sábado, 17 de diciembre de 2016

una tarde de un dia de primavera ...


Entonces, un día de primavera, 
sin cartas y sin manga cautelosa
te acercaste a mí con esa ternura
que sólo tienen las personas que saben amar.

Me lamiste la tristeza
y nevaste sobre mi espalda tiroteada
cosiste con la paciencia
de quien creee en lo que espera
las costuras rotas de mi pelo
llenaste mi almohada de buenas noches y
mejores sueños al descansar
tu cabeza sobre ella,
empece a compasar mi respiración a tus latidos
y la música empezó a tener sentido. 

Un tiempo después, 
una mañana de esas en las que el Polo Norte
se concentra en toda de la ciudad
te observé descansar agotada
y en paz sobre mi cama
mientras escuchaba llover
a través de la ventana
y de repente perdí el frío.
Fue así mirarte, fue el deshielo,
te contemplé y vi como se reconstruía
la primavera en mi vida,
las cuatro paredes de mi habitación se abarrotaron de esas margaritas
que solo saben decir que si


Te despertaste y se me llenaron los ojos de pétalos,
me miraste y te pregunté "¿Qué has visto en mí?"
"Una flor en medio de un campo en ruinas"
contestaste tú.
(Elvira Sastre)

..es lo que le falta a todo lo demás..
FOTO: Rio Lozoya