miércoles, 30 de noviembre de 2016

ocurre a ciertas horas



Ocurre a ciertas horas
cuando el reloj decide señalar tu  recuerdo 
con la aguja larga
 y clavar la pequeña
en alguna parte de mi espalda.


Ocurre entonces,
que el mundo se da la vuelta,
o me obliga a mí a girarme
o te pone delante de mi
-que es lo mismo
que caminar del revés-
y parece que las calles
se llenan de arena y agua
y el suelo te reta:
o te hundes
o nadas.
Así que cierro los ojos
y me sumerjo
con las manos atadas
dispuesta a ahogarme en las balas de mi memoria.


Ocurre, de pronto
que el tiempo retrocede en mis pupilas
y que mis ojos se tiñen del color de tu pelo,
y expiro heridas
e inspiro tu cara.
Y por un momento parece que desaparece el vacio
que agujerea mis manos
y la tristeza que tuerce mi boca,
y vuelve a mojarme lo sueños
aquella lluvia que nos pilló a traición
mientras nos bailabamos sin ropa

(...)

Y la vida,
entonces,
deja de ocurrir.

(Las nada en punto. Elvira Sastre)


..es lo que le falta a todo lo demás..

FOTO: Fuente de Vertumno.
Jardín de la Isla.