miércoles, 15 de diciembre de 2010

Rasante original del centro geométrico de la glorieta de las Doce Calles

DESCUBIERTA LA RASANTE ORIGINAL DEL CENTRO GEOMÉTRICO DE LAS DOCE CALLES

Desde este punto exacto se articularon los paseos y sotos históricos del Paisaje Cultural de Aranjuez
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Aranjuez, 15 de diciembre de 2010

Los trabajos de control arqueológico previos al comienzo de las obras de rehabilitación de la Glorieta de las Doce Calles han permitido descubrir la rasante original del centro geométrico de esta emblemática glorieta.

Este punto es el lugar exacto desde el que se articuló la construcción de la Glorieta de las Doce Calles, así como la estructura geométrica de los paseos y sotos históricos, elementos fundamentales de nuestra declaración como Paisaje Cultural Patrimonio Mundial.
(NOTA DE PRENSA DEL AYUNTAMIENTO DE ARANJUEZ)

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domingo, 12 de diciembre de 2010

Quevedo : a la estatua de Carlos V ....

Por órden de 5 de Marzo de 1634 se indica al alcaide del Palacio de Aranjuez el envío de un conjunto de treinta y nueve esculturas, al palacio del Buen Retiro , encabezado por la estatua de “Carlos V Vencedor de la Herejía”, también conocida como ” Carlos V y el Furor ” obra de los escultores Leone y Pompeo Leoni que fue terminada en Madrid en el 1564. Después de estar depositada en las bóvedas del Alcazar de Madrid se traslado a Aranjuez en el año de 1620.La escultura mide 251x143x130 cm. y representa al Emperador, vestido a la manera romana, sujetando una lanza con su mano derecha y un alfanje, o espada ancha y curva, con la izquierda. A sus pies, la personificación del Furor, que representa la Herejía, descansando sobre un montón de armas que definen la base circular de todo el conjunto escultórico. Carlos V viste una brillante armadura de bronce, fundida por separado, que puede quitarse a discreción, dejando la estatua completamente desnuda. El día internacional de los museos, 18 de Mayo, se le quita dicha armadura y se puede ver su torso desnudo, como un desnudo olímpico romano.Y a este grupo escultórico Quevedo le dedicó el siguiente soneto:

INSCRIPCIÓN DE LA ESTATUA AUGUSTA DEL CÉSAR CARLOS QUINTO EN ARANJUEZ

Las selvas hizo navegar, y el viento
al cáñamo en sus velas respetaba,
cuando, cortés, su anhélito tasaba
con la necesidad del movimiento.

Dilató su victoria el vencimiento
por las riberas que el Danubio lava;
cayó África ardiente; gimió esclava
la falsa religión en fin sangriento.


Vio Roma en la desorden de su gente,
si no piadosa, ardiente valentía,
y de España el rumor sosegó ausente.

Retiró a Solimán, temor de Hungría,
y por ser retirada más valiente,
se retiró a sí mismo el postrer día.

(Del libro Parnaso Español de 1648)

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Imagen:




jueves, 9 de diciembre de 2010

Versos agradecidos para un rey

Aranjuez va quedandose sin flores,
El Tajo sin murmullo en su corriente:
No esmaltan mariposas el ambiente,
Ni trinan en las farolas ruiseñores.
La peste diezma ya los moradores
Y afrontando el peligro un Rey clemente
Acércase hasta el lecho del paciente
Y le anima y consuela en sus dolores
¡Ay! quien la caridad ha ejercido
¿Pudo hacer más para ganar la gloria?
El pueblo de Aranjuez agradecido,
De Alfonso XII al registrar la historia,
Sobre el tapiz de su jardín florido
Hoy eleva una estatua á su memoria

Versos de César Tournelle, en la inauguración de la Estatua de Alfonso XII realizada por el escultor Eugenio Duque, en la Plaza del Ayuntamiento el día 31 de Mayo de 1897 y publicados en la revista La Ilustración Española y Americana de fecha 8 de junio de 1897.

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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Royo Villanova y el Aranjuez de 1896 (última)

Finaliza así Luis Royo Villanueva su descripción del Real Sitio: "El Tajo, que aparenta huir del Jardín de la Isla y sin embargo le aprieta el talle con un brazo , que no otra cosa sino brazo de río es el "cas", que rodea el jardín, formando la isla que le da el nombre, corre señalando los límites del otro jardín, el del Príncipe,menos lindo y coquetón, aunque más grandioso que el jardín frontero a palacio.Un día entero es preciso para recorrer todos sus laberintos y sombreadas sendas desde la entrada, al comienzo de la calle de la reina, hasta su termino, mas allá de la casa del Labrador. A tan extenso frente corresponde un fondo proporcionado, que hubimos que recorrer muy á la ligera, admirando las gigantescas proporciones que allí alcanza la vegetación como en ningún otro sitio en Aranjuez.
A la otra orilla del Tajo vimos la "casa de Marinos"  donde se guardan las falúas reales, servidas por marineros de guerra en tiempos de jornada. Dentro del jardín admiramos la fuente de Narciso, mirándose en las aguas sobre un pesado tazón que agobia los hombros de cuatro titanes, y contemplamos algo más curioso é inesperado: un par de camellos que en el jardín Real arrastran su vejez sirviendo como bestias de transporte, y de pascual á Ramos se visten, en señal de gala, con gualdrapas de lujo y empingorotados cabezales.
Si no hubiera sido por el trotar d aquellas jacas incansables que arrastrando los cochecillos de paseo nos llevaban de un lado para otro de las grandes llanuras aranjueceñas, ya al pantano de Ontígola, ya á la presa del Tajo, ya á la hermosa plazoleta donde desembocan las "doce calles" o a la mísera ladea de Alpagés, origen y cuna del Aranjuez moderno, todavía andaríamos aspeados por los alrededores de la villa ó cobraríamos fuerza al pie de una de aquellas acacias sonantes como una collera por el alegre piar de innumerables ruiseñores.Pero metidos en el carruaje y sin más molestia que el traqueteo consiguiente á un coche de dos ruedas, en un verbo nos encontrábamos á una legua de la ciudad, sin que nos hiriera el sol, interceptado por el ramaje de la inacabable arboleda, y pisando siempre los ruedos de sombra vacilante y agujereados que los copudos arboles del camino arrojaban a nuestros pies. Ya veíamos clara y distinta toda la estirada mole del puente Largo cuando descendimos de los coches,y caminando por los surcos de un campo de trigo raquítico y desmedrado por la sequía, llegamos al esparragal, objeto de nuestra excursión. Sábana inmensa de terreno, que parece baldío, y recién arado, constituye un e
sparragal en explotación. Es preciso acercarse mucho para distinguir sobre el lomo elevado de los camellones la morada cabeza de la planta, cubierta de tierra en toda su altura. Varios hombres armados de cuchillos largos y con punta de sierra, cortaban á tiento los espárragos por su base, de un  modo tan sencillo para ellos como difícil para nosotros que empuñábamos por primera vez el instrumento esparraguicida. cada obrero formaba un montón con los tallos recogidos; los montones pasaban luego á una casuca donde se verificaba el apartado. Los mazos, pulidos, arreglados, irían aquella noche á la estación del ferrocarril, y al día siguiente el pobre espárrago que creció enterrado en vida moriría decapitado á puras dentelladas de los hombres.Volvimos á montar en los coches, dejando atrás la gris y pelada llanura del esparragal, y nos dirigimos á un campo de fresas, antes adivinado por el olfato que percibido con los ojos.La menuda planta, cuyas hojas de un verde claro y amarillento apenas levantan de la tierra, nos ocultaba el fruto como cosa vedada. Sólo recorriendo surcos y mirando los rojos botoncillos ocultándose furtivamente con ese instinto de conservación que también tienen  los vegetales.Pero si semejante precaución bastaba para burlar en parte nuestra curiosidad, no alcanzaba á evitar el habilidoso manejo de las freseras, que sosteniendo la cestilla en la mano izquierda, llenabánla en un santiamén, arrancando con la derecha grano a grano todos los maduros que ocultaban las hojas. En la penosa tarea de recolección invierten las freseras todo el día, hasta que á última hora de la tarde, de la planta á la cestilla y de las cestilla a la "excusa", la fresa de Aranjuez espera en los muelles de la estación el viaje preliminar á su consumo.

Hoy, al  recordar las bellezas del Real Sitio y la cariñosa hospitalidad del  Alcalde, el amigo Simancas (¿Simancas?, puede ser un error, en aquel año el alcalde era Enrique Mejías), de todos aquellos amables amigos, podemos asegurar que también á nosotros, como á las fresas y á los espárragos, nos arrancaron á viva fuerza de la fecunda, feraz y hermosísima campiña de Aranjuez."

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martes, 7 de diciembre de 2010

Royo Villanova y el Aranjuez de 1896 (3ª parte)

Sigue así  Royo Villanova con su descripción de Aranjuez, publicada en la revista Blanco y Negro de 30 de mayo de 1896: " Frente a las Casas Consistoriales se levanta un amplio pedestal que ha de sostener al estatua equestre(¿?) de D. Alfonso XII, como eterno recuerdo de gratitud á aquella simpática escapatoria que  hiciera el monarca un día de verano de 1885 para visitar a los coléricos del Real Sitio. En medio de la Plaza levántase también el mercado nuevo que daría envidia a muchas capitales de primer orden. En compañía del Alcalde, bajo cuyos auspicios se ha llevado á cabo tan importante obra para la higiene de Aranjuez, recorrimos las naves del mercado, donde abundan, como es natural, los dos productos típicos del país. En grandes banastas se ven montones de espárragos morados y verdes, con el jugoso tronco mojado por la tierra húmeda, aguardando la limpieza, la clasificación y el manojeo; la toilette, en fin, de todo espárrago fino y presentable. Las "excusas" de mimbres, de todas formas y tamaños, abrían sus valvas, dejando ver grandes cantidades de fresa con un rojo que encanta a la vista y un aroma que embriaga el olfato.
En la Plaza de Abastos una fuente de mal gusto, pero artística al fin, congrega en su torno á las criadas. Cuatro delfines, con las colas por lo alto hechas una trenza, arrojan agua por su cuatro bocas, donde la criada aplica una caña para llenar los cántaros; porque son cuatro los que lleva cada una, conduciéndolos en una carretilla muy ancha, como cumple á las dimensiones que todo tiene en Aranjuez. Sabia y previsora costumbre que alabo .....
No habiendo guarnición en Aranjuez, os extraña el sonido de las cornetas tocando retreta, llamada o silencio. Bien pronto, y acudiendo instintivamente hacia donde suena el clarín, veis que se trata del  Colegio de Huérfanos de María Cristina, una de las más modernas y de las más simpáticas instituciones de nuestro ejercito. Si el espectáculo de la juventud bulliciosa y contenta fue siempre cosa agradable, es sugestiva é interesante la contemplación de aquellos centenares de muchachos con trajecillos grises y sus gorras de cuartel recrearse con los libros debajo del brazo y entre clase y clase en el ancho patio.
Yo no sé si es impresión primera ó es impresión resucitada por el recuerdo de algún telón, cuadro ó estampa representativos del motín de Aranjuez. Ello es que aquellos arcos de San Antonio, tras de los cuales surge la cúpula de la capilla, formando el todo artística excepción á la regular monotonía del pueblo entero, evocan en la memoria las páginas leídas en Lafuente ó en los Episodios de Pérez Gáldos. Parece que va á sonar de un momento á otro música de Barbieri; que Goya va  á  asomar con su caballete al brazo para tomar un apunte del natural; que las manolas irritadas y los chisperos maldicientes van á aparecer bajo aquellos arcos menudos y apretados, que os recuerdan, sin saber por qué, los arcos tan característicos también del café de Pombo.
Y si ese trozo de Aranjuez, de los más expresivos y pictóricos á mi juicio, os hacen pensar en el pincel de Goya, el bellísimo paisaje que se contempla á la entrada del Jardín de la Isla os recuerda con la misma fuerza imaginativa los abanicos de Wateu. En el fondo, el Palacio Real alzando su mole rosácea acribillada de huecos; delante, los árboles del jardín, y más acá los macizos del parterre con panzudos jarrones de trecho en trecho. A la derecha describe el río graciosísima curva, desmayándose  en una cascada, á cuyo pie nadan las ocas entre hierbas acuáticas y sauces disciplentes. Aquel fondo está pidiendo una escena galante de abates y damiselas. La bóvedas del cielo por arriba y la curva del río por abajo, simulan los dos arcos de un segmento de vitela; la verja del jardín y los cables retorcidos del puente colgante, parecen el varillaje de tan encantador y original abanico".

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lunes, 6 de diciembre de 2010

Royo Villanova y el Aranjuez de 1896 (2ª parte)

Sigue comentando Royo Villanova: " Mezquina y pobre idea de Aranjuez, que hubimos que desechar bien pronto al contemplar los primeros aprestos que el amigo Simancas  había preparado para recibirnos: tres coches tirados por jacas de muchas sangre, en los cuales habíamos de recorrer aquella incansable calle de la Reina, aquellas selvas dilatadísimas que separan el puente largo del monismo Puente Colgante, y aquellas prolongadas llanuras que hubimos de cruzar antes de meternos con coches y todo en los senos del mar de Ontígola. No, no hay tal dependencia del pueblo hacia el palacio: la villa se extiende libre y constitucionalmente, con verdadero alarde de independencia omnímoda; no , no hay tal oasis de pandereta; andaríamos una semana entera por sus bosques , y no hallaríamos el fin; no, no es un rincón delicioso la villa de Aranjuez: siendo una delicia, no está arrinconada, sino tendida á los cuatro vientos; aquella curva inmensa y gallardísima que el río describe, parece el arco tirante de la estupenda ballesta que fuese á arrojar á guisa de ciclópeas flechas los chopos altísimos y los gigantes sicomoros sobre la lejana cordillera para hacerla huir, como ya parece que huya, cabeceando precipitadamente hacia los límites de Toledo.
¿Ni cómo ver una servil aldea de realengo en la villa de Aranjuez, que cuenta en su historia popular página tan brillante y redentora como aquel motín de Marzo que, al barrer un trono con el sano huracán de la moral pública,avivó en toda España las brasas de la Independencia? De Aranjuez a Móstoles, de Móstoles al parque de Monteleón. En dos jornadas ganó el pueblo español todo el camino perdido en los largos años de modorra y atontamiento.
¡Bendito Aranjuez! Si en sus frondosas arboledas se ensanchan los pulmones encogidos por la atmósfera polvorienta de Madrid, en las páginas de su historia encuentra el ánimo alivio y la esperanza para las actuales tristezas de la patria, más obscuras que aquéllas con que comenzó nuestro siglo: porque el pueblo que intenta atropellarnos, también poderoso á su manera, no nos trae la civilización en sus pendones:porque se acabaron los débiles y los descarados favoritos á quienes hacer víctimas inmediatas y propiciatorias; porque el movimiento espontáneo de la patria sería un golpe en vago, á fuerza de que los vicios é hipocresia del actual régimen político han hecho ilusoria toda responsabilidad en los Poderes .. ¿Quién había de decir tampoco que el alarido colosal de nuestra independencia iba á comenzar con los gritos de cuatro chisperos y con la cobardía suprema del más gallardo y egregio de los guardas de Corps?
Aranjuez es un pueblo extendido, abierto,tan pronto conocido como visto por primera vez. la noble franqueza y la galante hospitalidad de sus habitantes refléjase en la especial contextura de su plano, sin rincones, ni callejuelas, ni recovecos; sus vías urbanas corren pararelas y se cruzan perpendicularmente, de tal suerte, que en cualquier cruce de calles podéis ver allá, en las cuatro puntas los cuatro extremos de la población.En aquellas plazas grandísimas, que hace todavía mayores la poca altura de los edificios, en las calles casi cuadradas, hay verdadero derroche de terreno, del terreno que en Aranjuez sobra por todas partes, lo mismo en los alrededores, poblados de árboles hasta el mareo, que en el interior de la villa, donde los habitantes, por muchos que sean, pueden vagar muy anchamente. Un arquitecto diría que Aranjuez es el modelo de una de esas ciudades á la moderna, con extensos boulevards y dilatadas avenidas; un cortesano podría asegurar que todos los edificios del pueblo, perfilados, correctos y de punta en blanco, desfilan en columnas de honor por delante de los reyes........"
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martes, 30 de noviembre de 2010

Luis Royo Villanova y el Aranjuez de 1896


Luis Royo Villanova nace en Zaragoza el 24 de diciembre de 1866 y fallece en Madrid el 1 de febrero de 1900. Estudió derecho en su ciudad natal, aunque comenzó a orientar su vida hacia el periodismo y la escritura.Así a los veinte años publicó su primer libro de poesia "Manchas de Tinta". Además de editar diversas revistas, en 1891 se ocupó el cargo de redactor jefe de la revista ilustrada " Blanco y Negro" fundada por Torcuato Luca de Tena y Álvarez Ossorio.La publicación presentaba la novedad de las ilustraciones y gozó de gran prestigio por sus artículos y colaboraciones literaria. Nace como revista independiente y se editó de forma continuada hasta 1939. Volvió a reeditarse en 1957. En 1988 se convierte en revista semanal que se vende junto con el ABC, del que, desde 2002 es el suplemento cultural semanal.
En el número 265 de 30 de mayo de 1896, Royo Villanova ,dentro de la serie VIAJES DE "BLANCO Y NEGRO", publicaba una extensa crónica de su visita a Aranjuez.
" (...). Conducian mis filosóficas consideraciones á punto tan sencillo y natural como era deducir de ellas mi primer elogio para la hermosa villa de Aranjuez, toda vez que la idea que de este Real Sitio tenía antes de visitarle era más artística quizás, pero más pequeña é insignificante que la traída por nosotros de allá juntamente con aquellos mazos de "Pericos" (esparragos), con aquellas "Excusas" (excusabaraja: cesta de mimbre con tapa de igual material) de aromática fresa y cestillas de fresón que nos hicieron exclamar, mientras nos colocábamos en la redecilla estos regalos que nos hicieron nuestros anfitriones: " Digamos, en loor de ustedes, que para este viaje necesitabamos alforjas".
Aranjuez significa para quien no lo ha visto, un hermoso palacio donde los Austrias almacenaron sus relojes y los Borbones sus muebles rococos; á la sombra del palacio ha crecido un pueblo como crecen las setas sobre las raíces del olmo secular, y mientras ese pueblo tiene para su lucro y fama de su tierra algunas hectáreas plantadas de espárragos y otras tantas que esmaltan las fresas como menudas gotas de una lluvia de sangre, aquel palacio tiene para su recreo dos jardines cortados á punta de tijera, donde de trecho en trecho mitológicos figurones arrojan por la boca en sendas tazas otras tantas sangrías del Tajo .........."

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domingo, 28 de noviembre de 2010

El valioso tiempo de los maduros (MARIO DE ANDRADE)


"Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora .....”
 Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a maniobreros y ventajeros..
Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos, si acaso. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa....
Sin muchas golosinas en el paquete,quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.Que sepa reír de sus errores.Que no se envanezca, con sus triunfos.Que no se considere elegida, antes de hora. Que no huya de sus responsabilidades. Que defienda la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas…. Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí, tengo prisa, pero por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan… Estoy seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora me he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera, llegarás..."

Foto: http://www.youtube.com/watch?v=V4hpDrtaB2U&feature=player_embedded

"Para que escribe uno
si no es para juntar sus pedazos"
(E. Galdeano)

domingo, 14 de noviembre de 2010

la Condesa de Gasparín y el Aranjuez de 1869

Valeríe Boissier, Condesa de Gasparín ( 1813-1894) nació en Ginebra y fue compañera sentimental del periodista Agenor de Gasparín. Visitó España en 1866, junto con un grupo de intelectuales recorriendo ciudades de la costa mediterránea y de la Meseta Castellana. Las impresiones de este viaje las plasmaría en su libro “ A travers les Espagnes: Catalogne,Valence,Alicante, Murcia et Castille” publicado en el año 1869. El periódico ABC recogía en su edición del domingo 2 de abril de 1972 este comentario sobre su libro : “ no se trata de un trabajo erudito como otros tantos libros de esta notable escritora, sino de una serie de impresiones agradables, pintadas con vivo y brillante colorido. Y aunque incurre en algunos errores de detalle, porqué en su rápido paseo por España vio mucho sin profundizar en nada, acierta, revelando un espíritu de observación muy notable, a describir con gracia y donaire la vida y costumbres de aquella época ….” .Así comentaba la Condesa de Gasparín su breve paseo por nuestra ciudad: Hácia las seis de la mañana, algunos árboles se redondean en medio de las brumas matutinas, y oímos gritar << Aranjuez>>;. Medio dormidos y medio despiertos, bajamos de los carruajes (del tren), y vemos delante de nosotros un palacio, macizo y pesado, que nos recuerda á Versalles. Pasamos la verja, siguiendo la galería que hizo construir Godoy, el Príncipe de la Paz, para pasar mas cómodamente de su alojamiento al palacio real. Nos abren, no sin dificultad (lo temprano de la hora choca con las costumbres nacionales), y un tapiz de césped, blanqueado por la escarcha, estiéndese ante nuestros pasos. Esta naturaleza del Norte, pálida, desnuda todavía, fría y desapacible, nos deja desabridos, y marchamos en silencio, hasta que interrumpe nuestros pasos una balaustrada. Un rio amarillerento corre á nuestros pies, llenando todo su cauce, y nosotros, en fila sobre su ribera, contemplando la lánguida y triste corriente, esclamamos medio dormidos << este es el Tajo>>. No es muy poético todo esto; pero lo cuento como pasó. Esta corriente cenagosa rodea y cierra el palacio. Doquiera que vayais, bajo los árboles que comienzan á cerner los rayos del dia, en los parterres en que algunos raquíticos jacintos levantan sus campañillas, siempre se escucha la voz grave del rio, siempre se tropieza con los pliegues de la colosal culebra. Parece que la corte de España no pueda, ni aun en el campo, librarse de la tristeza y la solemnidad. Hay también huertos de frutales; los capullos de los perales están á punto de abrirse, y nos hacen observar cuán precoz es la estación. Pero ¡ay! Aun tenemos ante los ojos la naturaleza ardiente de Cartagena; aun vemos columpiarse las palmeras y el ramage resplandeciente de los naranjos, la luz de aquel cielo, el deslumbramiento de aquel mar, las mantas rojas de los valencianos, los corpiños azules de las gitanas y el relámpago de los ojos negros, nos envuelven aun en una atmósfera encantada.Ya estamos bajo los álamos. Los troncos son magnificos, las ramas hermosas: no digo lo contrario. Los botones se abultan, las hojillas brotan, y acá y allá algún parterre rodeado de un seto de boj, nos hace ver ora un grupo de estatuas, ora una fuente marmórea, pero sin agua, exactamente lo mismo que en los jardines de Luis XIV.

Tiene cierta esta energía de la vegetación. La plaza de los Robles, con su arcada de piedra, que se destaca sobre un fondo de follaje, produce un contraste que deleita la vista. La perspectiva que mas allá pone la luz del cielo como término de una cuádruple alameda de plátanos, y la gruta de Pausilipo, abierta en medio de un espeso bosque, tienen bello aspecto. Comprendo que para gentes habituadas á las arideces manchegas, Aranjuez tenga los encantos de los jardines de Aramida, pero no conviene, para admirarlo, venir de la parte de Murcia.
Tiene, sin embargo, los ruiseñores que se respondan de un segmento á otro de esta selva geométrica; tiene las notas plañideras de la abubilla, apropiadas á la melancolía de es te sitio; tiene los recuerdos de Cárlos IV, rey inútil, lanzado del trono en este mismo lugar por su hijo Fernando VII; y el pánico de Godoy, cuando después de treinta y seis horas de angustia y ayuno, se aventuró á salir de su escondite, fue reconocido, preso y arrastrado temblando ante el usurpador, que le dejo la vida.
La imagen mas halagüeña de la pobre María Luisa, aquella infanta de Saboya, cuya memoria hemos encontrado en Figueras, vaga también por estas alamedas. La reinecita paseaba bajo estos hermosos árboles " que en todas partes agrandan, escribia, pero aun mas en España, donde se ven tan pocos". Y asi caminamos entre un pasado mezquino, cuyos pálidos reflejos no bastan para iluminar este sitio, y la frialdad de esta naturaleza dormida, cuya monotonía deja helado el corazón. A no ser por el rio, que rodea y aprisiona el palacio, que corre á través del parque y que hace comprender su profundidad con sus graves mugidos, nos llevaríamos de Aranjuez mas que una impresión descolorida.
Dos horas de ferro-carril nos han puesto en Toledo.”

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lunes, 1 de noviembre de 2010

70 aniversario del Concierto

LOS HOMBRES SEREMOS, EN EL PARAÍSO, SONIDOS (J. Rodrigo)

9 de noviembre de 1940. Barcelona.10 de la noche. Palacio de la Música. Concierto de la Orquesta Filarmónica de Barcelona. Dirige el maestro César de Mendoza Lassalle. Guitarra solista Regino Sainz de la Maza.

 En el programa de mano se informa que en la segunda parte del concierto se estrenará el “Concierto de Aranjuez” de Joaquín Rodrigo. Una obra que planteaba en esos momentos multitud de problemas técnicos dadas las condiciones del instrumental del momento. Un concierto para guitarra y orquesta ( el primero que se escribe en la historia de la música) donde el maestro juega, fusiona sus vivencias de juventud romántica durante su luna de miel en Aranjuez, y por otra parte, el dolor y la nostalgia por la pérdida de su primer hijo: la exuberante alegría de su primer movimiento ,la delicadeza sonora del épico segundo movimiento o Adagio, constituyendo la melodía favorita que el público de cualquier rincón del mundo es capaz de reconocer en un solo instante y el Allegro gentile, o tercer movimiento que realza lasolvencia de esta obra maestra de todos los tiempos.

El día 11 de diciembre se estrenaba en el Teatro Español de Madrid. Lo interpretó la Orquesta Nacional dirigida por Jesús Arambarri. A la guitarra solista, de nuevo, Sainz de la Maza:Día memorable el de ayerescribía Gerardo Diego en la Vanguardia- para la música española (…..) . Concierto de Aranjuez es el nombreque lleva esta nueva obra maestra, y todo lo que el título sugiere está latiendo desde la rítmica entrada hasta la cedencia final del rondo. Entre ambos tiempos extremos, aéreos, luminosos, de una alegría de regios jardines filtrando rayos de sol, el “largo” gime su nocturna melancolía y caen , lentas o urgentes, las gotas de la guitarra como lágrimas de fuego que nos abrasan la piel escalofriada”.

 La obra representa la ciudad de Aranjuez a finales del siglo XVIII y las Cortes de Carlos IV y Fernando VII. Según Rodrigo explicó en 1974: “El nombre se basó en el famoso Sitio Real a la orilla del río Tajo, cerca de Madrid, en la carretera de Andalucía y algunos perciben la sombra de Goya en sus notas musicales, llenas de emoción melancólica. Su música parece revivir la esencia de una Corte del siglo XVIII, donde la distinción aristocrática se mezcla con la cultura popular. En su melodía persiste el perfume de magnolias, el canto de los pájaros y el susurro de las fuentes. El Concierto de Aranjuez, una síntesis de lo clásico y lo popular en forma y emoción, yace soñando bajo el follaje del parque que rodea el palacio barroco, y sólo trata de ser tan ágil como una mariposa y tan preciso como el pase de una capa de un matador"

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domingo, 16 de mayo de 2010

San Isidro de 1909

Decir festividad de San Isidro en Aranjuez es decir Cortijo, y sin tener la categoría de fiesta local, es decir fiesta , día de campo, de compartir con amigos caminata, comida campestre y bulliciosa alegría, primeros amores y primeros baños de la temporada en el caz de las tres compuertas ....así ha sido y asi debería seguir siendo. El semanario local "El Heraldo de Aranjuez" describía asi la celebración de la fiesta de San Isidro en el Cortijo hace más de un siglo, allá por el año 1909: "Fiesta y romeria legendaria en este sitio Real, es la fiesta y romeria de S. Isidro. Celébrase allá en el Cortijo que lleva el mismo nombre y aunque en la misma posesión no dentro de su vedado, sino en las hermosas avenidas que le circundan. Desde por la mañana, desde el alba empieza á latir alegremente la campana de la ermita en que se venera la imagen del Santo labrador y alfombrado el paseo, ya este en el interior de la finca, que á aquella conduce, con romero y tomillo, acude á misa y á visitar el santuario la numerosa población labriega que en aquel extenso y opulento predio mantiene el Sr. Marques de la Laguna para darle inteligente y aprovechado cultivo bajo la acertada dirección de su administrador D. José Martin Mora. Los romeros que desde tempranito van en carros, tartanas y otros carruajes se establecen bajo la frondosa alameda en las hermosísimas praderas en que la fiesta se celebra, y allí se pasan el día contentos y alegres, alborozados por el ambiente tibio del mes de mayo, con apetito y con sed …tambien despierta. Por la tarde se aristocratiza la romeria;empiezan á llegar coches llenos de elegantes señoritas, de distinguidas familias á las que reciben con cariñoso convite las que desde mas temprano se divierten en la pradera; se fraterniza, se vive siquiera por unas horas la vida de la verdadera hermandad cristiana, y no suele ocurrir nada desagradable. Luego al anochecer, el desfile por esa maravilla que envidian muchas Reales posesiones de Europa y que se llama calle de la Reina, y al dia siguiente á la diaria labor. La romeria de San Isidro, una hermosa fiesta en Aranjuez"
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martes, 13 de abril de 2010

El Rigores y Arisco.

13 de junio, allá por el 1831 … tarde de calor tórrido y seco ... las calendas de Aranjuez ; las gentes, en grupos y alborozada, van subiendo por la calle Almibar, por Rey, por Stuart hacia la plaza de toros; la corrida es importante y de ello dan fe los comentarios que van haciéndose entre sí foráneos y forasteros en amigable comunión. Si ya fue muy comentada la corrida de San Fernando, ésta tiene un aliciente que la hace más atrayente: reaparece el famoso diestro Roque Miranda “ el Rigores” que goza de grandes simpatías entre los aficionados y al que no hacía mucho le habían indultado de la prohibición de torear en la corte dado su liberalismo proclamado y militante. Así pues la Plaza, reinaugurada el año pasado, está preciosa y llena de aficionados espectantes a las cinco de la tarde, hora prevista para que de comienzo el paseíllo. Los toros pertenecen a la afamada ganaderia de Vicente José Vázquez hoy bajo los colores del Duque de Varagua, tras ser comprada por éste al Real Patrimonio. La lidia se desarrolla sin más incidente en su primer morlaco. Sale el segundo. Arisco se llama. La plaza murmura; ese toro tiene pinta de ser bravo y brindar una buena faena. Después de los capotazos de recibo, el matador decide llevarle al caballo y calmar su fogosidad. Toma dos varas. El lidiador le vuelve a citar para ponerle en suerte de nuevo. Arisco , como si no hubiese recibido castigo alguno, y sin atender la llamada del torero, enfila hacia la barrera y, tomando impulso, salta al tendido salvando las maromas de las barreras. La alegría de la tarde se convierte, en un segundo, en pánico. Los espectadores inician su huida de forma despavorida abandonando enseres y ropas. Arisco, sintiéndose amo y señor y, nunca mejor dicho, el protagonista de la fiesta, pasa de tendido a graderío recorriéndolos con la tranquilidad con que, hasta hace pocos días, pastaba en su dehesa. Según recorre gradas y tendidos, más revuelo hay entre el público que los abandona por donde puede entre empujones, gritos y caídas. El retén de voluntarios realistas que prestan servicio de orden en la plaza, montan bayonetas y descubren espadas desenvainandolas para dar muerte al toro; el sargento que los dirige a dado órdenes de no disparar por no herir a los ya pocos aficionados que quedan en los tendidos intentado escapar. El astado no hace caso de los voluntarios y continúa su agradable paseo. El “ Rigores” ha cogido su muleta y espada, y junto con uno de sus banderilleros, “ el tiñoso”, está ya en el tendido 5 esperando a Arisco. El morlaco le ve y tira hacía él; éste, con suma frialdad, le recibe y tras un soberbio trincherazo, le vuelve a citar para estoquearle allí mismo. Arisco cae fulminado por el estoconazo recibido. Gritos de alegría, de júbilo … el público que desde graderíos y el ruedo, desde donde se habian refugiado del morlaco, había visto la hazaña llena los aires de Aranjuez de bravos y oles dirigidos a Roque Miranda que con esta acción ve aún más completas las simpatías y alabanzas de las que ya disfrutaba en este sitio y entre sus gentes. Mucho se habló de esta acción durante mucho tiempo en tahonas ,mesones y tabernas del que también hay que decir, que no supuso ninguna desgracia personal a nadie de los asistentes, nadie salió herido y sólo con algún desmayo y la pérdida o desgarro de alguna prenda de ropa se saldó la carrera de Arisco y la gesta del Rigores. Roque Miranda Conde (Rigores) nació en Madrid, el 16 de agosto de 1799.La pasión por los toros lo atrapó de inmediato por la convivencia con los compañeros de su hermano Juan, que era banderillero. Así, en 1815, a los 16 años, lo anuncian en Madrid como peón en una cuadrilla juvenil que lidió un par de becerros. Meteórica es su trayectoria, pues el 28 de agosto de 1817 figura como matador o como "estoqueador" en un festejo para celebrar el feliz parto de Isabel de Braganza. En la Guerra de la Independencia, colabora con el nuevo régimen político, ingresa al primer escuadrón de caballería y alcanza el grado militar de sargento. Restaurado Fernando VII en el trono absoluto, Rigores encontró múltiples dificultades para poder torear en tres años. Finalmente, lo hace el 11 de octubre de 1828 nuevamente en Madrid, gracias a que su esposa fue a ver a su alteza para que presionara a la empresa de la Villa y le diera oportunidad a su cónyuge de programarlo y así pudiese ejercer el oficio de sus amores. Esa tarde alternó con Antonio Ruiz El Sombrerero y Manuel Parra. Sin embargo, el regreso no fue tan afortunado.Sólo su popularidad y simpatía lo sacaron a flote. Así llegó el 6 de junio de 1842, en Madrid. Su segundo toro de esa tarde, cuando lo pasaba de muleta, de improviso le hizo el viaje, sin darle tiempo, ni oportunidad alguna de desplegar la pañosa y darle la salida. El burel lo arrolló embarcándole y llevándole hasta las tablas. Los derrotes certeros del animal alcanzaron su cuerpo, infiriéndole dos cornadas en el muslo derecho e infinidad de contusiones de consideración alarmante. Muy grave se vio; sin embargo, se repuso y toreó en esa misma campaña dos ocasiones más, el 9 y 24 de octubre. Se consideró una ligereza de Rigores y, a la vez, se elogió su casta de torero. Recayó y, en consecuencia, hubo necesidad de ser intervenido nuevamente. Murió el 14 de febrero de 1843, a los 44 años de edad. ( El Universal, martes 11 -03-06)
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Foto Plaza de Toros: Aranjuez es una fiesta ( Magdalena Merlos, 1997) Xilografía : La Estocada (Anónimo, M.M.M.) Texto: recreación sobre un artículo de Blanco y Negro de 15-06-1910

viernes, 9 de abril de 2010

Quejas del "gallinero" del Teatro .. en 1907

"Mi querido amigo: la llaga social que V. pone al descubierto en su artículo titulado Los Niños correspondiente al último número del semanario que tan dignamente dirige, no podía por menos de manifestarse en espectáculos que al propio tiempo que difunden la cultura, contribuyen al hosnesto esparcimiento de la imaginación. Me refiero á la vergonzosa manera de conducirse por parte del público de galería, en las sesiones cinematográficas que se celebran en el Teatro de este Real Sitio. Esa horda de salvajes, y me quedo corto en calificarla, no se conforma con gritar y chillar cual si se tratara de una plaza de toros, sino que en su fiera manifestación de júbilo, y más que nada del instintivo odio que por lo visto parece tener á todo lo que significa, buena crianza y educación, llega en brutal desbordamiento á proferir soeces palabrotas, hijas de más grosero cinismo, y lo que es más censurable, á lanzar a discreción, colillas encendidas, restos y desperdicios de todo género de comestibles, y repugnantes escupiduras, tomando por blanco de su bestialidad, tanto á pacificos espectadores de butacas, como a lindas señoritas, gala y adorno de palcos y plateas. Pero si duro castigo merece la comisión de estos hechos, mayor reprobación se observa en la impunidad que sus autores vienen disfrutando. No es ánimo censurar a nadie; pero noble y sinceramente hablando,creo que no sería díficil á las autoridades ir corrigiendo poco a poco, este estado de depravación, aún á trueque de que en el primer intento pagaran justos por pecadores; pero de ese modo irian acostumbrándose unos y otros, á respetar al prójimo, á dignificarse á si mismo y á colocar el nombre de este pueblo á la altura que por derecho le corresponde. Para ello bastará que se aunen los elementos con que cuenta la autoridad, a los que al servicio del público pone la empresa del Teatro, y se emprenda una vigorosa campaña de saneamiento moral y social, que sin regateos merecerá sincero aplauso de la general opinión. De no ser así, se impone que la mayoria del público deje de concurrir á un recreo que le agrada, ó que cediendo el campo á los naturales del Riff, pase á ocupar las localidades superiores, en las que se contará con la seguridad de no verse escarnecido por esa turba de bárbaros que á voces está pidiendo se le apliquen las disposiciones del Código Penal. Y en la firme seguridad de que V. se servirá honrarme con la publicación de estas lineas, le envia las más expresivas gracias su siempre atento y efectísimo amigo - q.l.b.l.m." Esta es la carta que remite al director del Heraldo de Aranjuez D. Aurelio Tapia, comerciante y vecino de Aranjuez el 15 de Junio de 1907. El Alcalde se tuvo que dar por aludido y ya debía de ser conocedor de esta misiva porque en la siguiente página del periódico, se publica el anuncio que el Alcalde de Aranjuez ha hecho fijar en las galerias del Teatro de Aranjuez y que decía así : " La repetición de actos tan indecorosos como el de escupir, durante las sesiones cinematográficas que se celebran en este teatro, al centro de la sala desde las localidades altas; me obligan á adoptar las más severas disposiciones contra los autores de semajantes hechos, que tan baja idea dan de la cultura del público, en su vista, aquellos á quienes se pruebe la comisión de esta falta ú otra semejante, ademas de ser expulsados del local y detenidos á mi disposición, se les impondrá la multa de 25 pesetas ó arresto subsidiario por insolvencia: José R. Monje, alcalde." ¿ Se acabarían las soeces palabrotas, gritos y chillidos, lanzamiento a discreción de colillas encendidas, restos y desperdicios de todo género de comestibles, y repugnantes escupiduras por temor al aviso publicado por el Alcalde? Pues no lo sé, y si así fue , duró lo que duró ...en mis tiempos pasados en el "gallinero" del Teatro o en el del Canina, eso se seguía haciéndo y en mis tiempos de butacas en los mismos cines, lo seguiamos recibiendo ....tan lejos, tan cerca ........
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miércoles, 7 de abril de 2010

Junta de protección a la Infancia

"Para hacer frente al incremento que la mendicidad adquiere y atender á las justísimas demandas que en pro de la infancia se suceden, el sábado último en cumplimiento de lo que dispone el Real Decreto 24 de enero de 1908, quedó constituida, bajo la presidencia del señor Alcalde, la Junta Municipal de Protección a la Infancia y extinción de la mendicidad,con los vocales siguientes: el cura párroco; Juez municipal; D. Victor González Regidor, médico titular;Dña. Ana María Ruiz, maestra de escuela; D. Pedro Hernánz Fibello, maestro de escuela; Dña. María Sánchez Capuchino, madre de familia; D. Manuel de la Vega Carbonero, padre de familia; D. Faustino Pérez Álvaro, obrero y D. Mariano Merino Rodríguez, secretario del Ilustrísimo Ayuntamiento. Se nombró Contador Tesorero a D. Manuel de la Vega, reinando gran entusiasmo en los reunidos para emprender activa campaña en consonancia con los fines de la propia Junta". ( El Escarpelo, Semanario Independiente de Aranjuez, nº 3 del Jueves 16 de febrero de 1911).
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lunes, 5 de abril de 2010

De peleas y acciones benémeritas (septiembre 1905)

Corría tranquila, en el retén del puesto de la Guardia Civil de Aranjuez, aquella mañana del día 6 del mes de septiembre de 1905 cuando el sargento Morales, jefe de la guardia, llamó al cabo 1º Ángel Mateo, a la sazón el más veterano de los de servicio, y le comentó que un paisano le había informado de un tumulto en la zona de las Herrerias y que junto con otro guardia se acercase, a ver qué pasaba. El cabo Mateo, saliendo del despacho de sargento buscó entre los guardia que hacían instrucción en el patio del cuartel y reclamó a voces al guardia segundo Isidoro Herrero. Con el mosquetón al hombro se encaminaron raudos hacia ese paraje. Según avanzaban, desde la lejanía, podían comprobar como un grupo de más de diez personas estaban agrediéndose entre sí, y lo peor… se veíanse armas cortas y largas y oíanse disparos. Al llegar, armados los mosqueteones en prevención, tras el grito (algo más fuerte y brioso de lo normal, para ver si se les oía entre tanto ruido) del cabo de “alto a la Guardia Civil” los enfrentados, gitanos conocidos de la localidad, de familias no muy bien allegadas entre si, al unísono, se volvieron contra los guardias para recibirlos con tiros de revolver y pistola, que una cosa es que entre ” tanos” nos arreglemos el cuerpo por un accidente de circulación, y otra que se metan en medio los payos y más los guardias civiles. Los “beneméritos” hicieron frente a la agresión con disparos de sus armas reglamentarias, pero difícil estaba el asunto, pensaba el cabo…menudo follón para dos contra todos esos tipos ….. a no ser que esas nubes de polvo que se acercan sean de guardia civil a caballo. Y es que el sargento Morales, con más de treinta años en el Cuerpo, acostumbrado a decir a los guardias jóvenes “ que sabe más el diablo por viejo que por diablo”, pues como que se quedó rumiando lo de la pelea después de mandar “payá” al Mateo y al Herrero, y como no le cuadraba “endemasia , decidió que no vendría mal un pequeño refuerzo por si acaso, y si no era ” ná” , pues más que mejor. Ante tanto “picoleto” y tras varios certeros disparos de los mismos, los “tanos” depusieron sus armas levantando los brazos, dándose presos. Restablecida la paz los guardias comprobaron las graves heridas infligidas a Julián y Antonio Montoya y a Manuel y Ampliato Montoya. Trasladados de urgencia por la ambulancia de la Cruz Roja al Hospital de San Carlos el primero falleció, estando los otros tres más bastante mal. Los demás, en los calabozos del puesto, que hay que “tranquilizarlos” antes que se les tome declaración el juez de guardía, pero con pocas prisas, que bastante follón han montado hoy para que se vayan de “rositas”, decía el sargento Morales. Pero poco le duró la alegría, ya que otra patrulla de ronda por la población, había echado mano a Ángel Alcame, de profesión electricista y vecino de Madrid, que andaba por la población “expendiendo “ moneda falsa y ya había dado el “cambio” a tres vecinos. Cuándo le registraron en presencia del juez que ya había hecho presencia en el cuartel, le encontraron veinticuatro monedas falsas de a dos. Hechos ocurridos, aunque novelados con cierta licencia en este post, en nuestra localidad en el año de 1905 y de los que se hizo eco el diario ABC en su edición de 8 de septiembre.

sábado, 3 de abril de 2010

Faustino Villafranca y el Aranjuez de 1860

Faustino Villafranca, franciscano, tágalo, fue el primer filipino que plasmó en un libro de viajes sus experiencias en el viaje que, en 1860, efectúa desde Filipinas a varios países europeos. En España, además de Madrid, visita diversos pueblos y ciudades. Tras desplazarse de Madrid a Ocaña, a visitar el Monasterio Franciscano con que contaba esa población, decide marchar a Toledo pasando por Aranjuez. Así nos relata sus impresiones durante la breve visita que realizó a nuestra ciudad: " Después de seis días (en Ocaña) creí ya oportuno volver á Aranjuez , y seguir á Toledo , que de allí dista poco; y me despedí de los mencionados Padres y de los demás , que son todos á cual mas amables , acompañándome el R.P.F. Rivas hasta el coche, que vino á buscarme á las seis de la mañana. Como el viaje es de bajada , íbamos solamente con una mula y un caballo ; á las ocho estábamos en la población de Aranjuez , situada en un bajo, ó valle formado por cerros áridos , que parecen haberse despojado de toda su vejetacion , para regalársela á aquella llanura . En un estremo de la población , que es de mediano caserío, se encuentra el Palacio y jardines reales ; y como el tren para Toledo no salia hasta las once, quise aprovechar las tres horas intermedias , para ir á verlos . Afortunadamente di con un joven atento y fino, emparentado con los encargados de la custodia de aquel Real Sitio , y no solo me proporcionó billetes para verlo todo , sino que también me acompañó con la mayor atención . Quisimos empezar por lo mas distante , por la famosa Casa del Labrador ; y para llegar á ella, entramos en una de las puertas del enverjado de hierro , que circunvala aquellos jardines inmensos : atravesamos gran parte de ellos por calzadas bien formadas con álamo s blancos y otros árboles , siendo muchos de ellos frutales: allí he visto manzanas , peras y ciruelas de dos ó tres clases , también muchas flores en ciertos departamentos , y alrededor de galerías y templetes , en los que se vén asientos campestres : también hay arroyos con peces, y tórtolas y otras avecillas , que con su canto animan aquellas lozanas vejetaciones . Habíamos andado sobre un cuarto de hora , cuando llegamos á la casa del Labrador , que es un palacio en miniatura : su fachada es graciosa y bella , decorada por bustos convenientemente colocados, y un enverjado constituye su entrada . En el piso bajo se encuentra el comedor ricamente ataviado , en cuyo centro se vé una mesa larga , adornada de un capricho artístico ejecutado en mármoles , figurando glorietas y galerías en miniatura , con exquisitas jarras para frutas y flores: aquí solían venir á almorzar SS . MM. cuando estaban de temporada en ese Real Sitio . A los pisos altos se sube por una escalera semiespiral justamente famosa, porque está cubierta de caoba, y sus balaustres están dorados á fuego, con una capita de oro en el pasamano , para todo lo cual se han invertido mas de 1000 onzas de oro de México : veinticuatro habitaciones contienen los dos pisos altos , habitaciones que , si bien pequeñas , estan tan ricamente ataviadas y amuebladas con gusto , que parecen tacitas de oro . Todas están cubiertas con tapices de seda bordados á mano , ó pintadas con gusto y esmero : sus techos están decorados de excelentes frescos, y en uno de ellos se vé á San Isidro , arando con sus bueyes , que , vistos de un lado , presentan una perspectiva , y de otro lado otra , quedando en ambas San Isidro como mirando al espectador : los pavimentos son una especie de mosaico: las sillerías son preciosas y diferentes en cada habitación ; en una hay una mesa y una silla de piedra malaquita , en otra un reloj en forma de columna , cuyo horario es una rosa de piedras preciosas, que lleva un movimiento espiral, señalando las horas que hay marcadas de arriba abajo dé la columna , y dicen que está avaluado en dos millones de reales : lámparas excelentes , candelabros con música , dos magníficos órganos en la sala de baile, jarrones de preciosa porcelana , cuadros traídos del Escorial , y otros mas pequeños con unas aves ejecutadas en madera con mucho gusto y delicadeza , y otras varias preciosidades se vén acumuladas en estas habitaciones. Una de estar, entapizada con mas riqueza, y cuyo bordado en sus tapices , así como el de las sillerías fué dirigido y trabajado por la reina Amalia , dicen , está evaluada en siete millones de reales: otras dos, que llevan en sus paredes adornos de oro, platina y cobre , con las cuatro estaciones pintadas con acierto y esmero por Velazquez , en catorce millones de reales. Dos retretes ó escusados he visto entre estas habitaciones , cuyos asientos están forrados de terciopelo carmesí , y cubiertos con cortinas bordadas de oro. Dejamos la casa del Labrador, atravesando por otra vía los mismos jardines y otros mas bellos aun , en los que se vén fuentes , estatuas y otros adornos : atravesamos también varios y estensos departamentos formados por vistosas arquerías ; la plaza de la Libertad , en cuyo estremo se vé una bonita capilla, y otra en el otro ; y de allí llegamos al Palacio , cuya fachada principal está formada por un vistoso frontis y dos largos martillos , todo de un solo piso alto con dos torreones ó pequeñas cúpulas , que le dan realce. El interior de este Palacio es igualmente magnífico, siendo lo mas notable en él un gabinete chinesco , que se arma y se desarma , y otro que es imitación de la Alhambra en Granada ; pero las horas se nos concluían , y apenas nos quedaba tiempo para almorzar , y lo efectuamos en una fonda no muy inmediata .En cuanto al chico que me acompañaba , á duras penas consintió en almorzar conmigo : me dijo que habia emprendido la carrera literaria con intención de seguir la eclesiástica ; pero que su padre , empleado en Palacio , quedó enteramente desvalido con la caida de la reina , y que su familia, si antes comia un pan , entonces tenia que contentarse con medio , con arreglo á lo poco que él podia encontrar en la estación . Le alargué un duro , y no me pesó hacerlo , porque aquel joven se deshacía en gratitud y ternura , haciéndome mil ofrecimientos de parte de su familia, y me sirvió , y me acompañó hasta el tren , sin apartarse hasta el momento de emprender este su marcha hacia Toledo . "
Fotografía de la Casa del Labrador obtenida de la web de Juanin
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jueves, 1 de abril de 2010

Nard versus Ramos y Portillo(Los plagios de una Guia de Aranjuez)

En 1874 se publica en Madrid la Guia de Aranjuez escrita por Francisco Ramos y Ramón Portillo Roldan. Abrimos la publicación por una hoja elegida al azar y, en ella, podemos leer la descripción del Jardín de Rey o de las Estatuas que realizaron estos autores: “ Este pequeño y bonito jardín, situado en el ángulo que forma el mediodía de palacio con la capilla actual, rincón de la derecha del parterre, fue mandado construir por el rey Felipe II. Tiene una fuentecita en medio de jaspe con un surtidor, varios cuadros de boj, flores y bastantes asientos en la pared de la galería y ornacinas, que contienen diez y seis bustos , algunos de emperadores romanos, de mármol los más. En el frente del jardín está en una ornacina mayor la estátua de Felipe II, tamaño natural, armado de cota y malla con un leoncito empinado en la pierna izquierda. Obra del célebre Leoni es la singular ejecución. A su pié se lee: El Rey N.S.D. Felipe IV mandó adornar este jardín con las estátuas que en él hay, siendo gobernador D. Francisco de Brizuela, año 1663.” Unos años antes, en 1851, Francisco Nard publicó su Guia de Aranjuez, y en ella podemos leer sobre el Jardín del Rey o de las Estatuas:”Plantado por Felipe II en el ángulo que forma el mediodía de palacio con la capilla actual, rincón de la derecha del Parterre. Tiene una fuentecita en medio, de jaspe, con un surtidos perenne del Tajo, ocho cuadros de box y flores, y varios asientos en la pared de la galería, y ornacinas que contienen diez y seis bustos, algunos de emperadores romanos ( entre ellos Vitelo y Galba) de mármol los más. En el frente del Jardín está en una ornacina mayor la estatua pedestre de Felipe II, tamaño natural, armado de cota y mal, con un leoncito empinado en la pierna izquierda. Obra del célebre Leoni, es singular en su ejecución. A su pie se lee : El Rey N.S.D. Felipe IV mandó adornar este jardín con las estátuas que en él hay, siendo gobernador D. Francisco de Brizuela, año 1663.” ¿ Curioso, verdad? Busquen, comparen ..... y si no tienen nada mejor que decir, copiénlo. Poco , igualmente, modificaron Ramos y Portillo el subtítulo del libro como se puede comprobrar en las imagénes que acompañan a este post … y así el resto de la totalidad de la publicación .. simplemente un plagio de la obra de Nard … tampoco fueron capaces , en la citada edición, de indicar sus fuentes bibliográficas …. En fin …. Curiosidades en el camino.
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miércoles, 31 de marzo de 2010

Edmundo de Amicis y el Aranjuez de 1873 (y 2)

Así termina la descripción de Aranjuez que realiza Amici en su libro "España" en 1873:
"Los jardines de Aranjuez (Aranjuez es el nombre del pequeño pueblo que está á poca distancia del palacio Real) parecen haber sido hechos por una familia de reyes titanes, para los cuales los parques y jardines de nuestros reyes hubieran parecido parterres de terrado ó pequeños parques de ovejas. Senderos hasta perderse de vista, bordados de árboles de una altura desmesurada, que unen sus ramas inclinándose unos hacia otros, como doblados por contrarios vientos, y forman un bosque cuyos límites no alcanza la vista; y á través de este bosque, el ancho y caudaloso Tajo describe una curva majestuosa, dando vida aquí y allá á cascadas y fuentes, y á una vegetación rica y apiñada que florece en un laberinto de sendas y encrucijadas. Por todas partes estatuas, surtidores, columnas, elevados juegos de agua que cae formando cascadas; y todas las flores posibles de Europa y América; y al murmullo majestuoso de la corriente del Tajo se une el canto de innumerables ruiseñores que lanzan sus trinos en la sombra misteriosa de los solitarios senderos. En el fondo de los jardines se levanta un pequeño palacio de mármol, de modesta apariencia, que encierra todas las maravillas de la más magnífica residencia real, y donde se respira todavía la atmósfera íntima de la vida de los reyes de España. Allí se encuentran los gabinetes secretos, cuyo cielo raso se toca con las manos, la sala de billar de Carlos IV, los almohadones bordados por manos de las reinas, los relojes con música que alegran la ociosidad de los niños, las angostas escaleras, las estrechas ventanas, que guardan cien tradiciones de los caprichos de los príncipes, y en fin, el más rico retrete de Europa, debido á un capricho de Carlos IV, y que encierra por sí solo riqueza bastante para, edificar otro palacio, sin que perdiera la noble primacía de que está orgulloso por encima de todos los gabinetes destinados al mismo uso. Más allá de este palacio, y rodeados de bosques, se encuentran viñedos, olivares, plantaciones de árboles frutales y alegres praderas. Es un verdadero oasis rodeado de un desierto; que Felipe II escogió un día de buen humor para dulcificar con una imagen alegre la negra melancolía del Escorial. Al volver del palacio de mármol al palacio grande, por esas largas sendas, á la sombra de esos árboles grandiosos, en esa profunda paz del bosque, pensé los espléndidos cortejos de damas y caballeros que en otros tiempos siguieron el paso de jóvenes y alegres monarcas y de caprichosas y sin freno, arrullados por los cantos de amor y los himnos que celebraban la grandeza y la gloria de España invencible, y repetía melancólicamente con el poeta de Recanati: << …Todo es paz y silencio/ ya de ellos no habla nadie >>Y mirando á los bancos de mármol medio escondidos bajo el ramaje, ó siguiendo con los ojos algunos senderos que se pierden en lontananza; pensando en aquellas reinas, en aquellos amores, en aquellas locuras, no pude contener un suspiro, que no era por cierto un suspiro de piedad, y cierta amargura se apoderó de mi corazón. Me preguntaba cómo el pobre Adán, en el poema El diablo mundo: «¿Cómo son hechas esas damas?—¿Cómo viven?—¿Qué hacen?—¿Hablan, aman, juegan acaso como nosotros?» y salí para Toledo, soñando en el amor de una reina, como un joven aventurero de las Mil y una noches."
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martes, 30 de marzo de 2010

Edmundo de Amicis y el Aranjuez de 1873 (1)

Escritor y periodista italiano(1846-1908). Apasionado patriota, después de estudiar en un liceo de Turín entró en la base militar de Módena, de la que salió oficial, y como tal asistió a la batalla de Ustoza (1866).Durante su carrera militar aceptó la dirección del diario L'Italia Militare (1867), que se publicaba en Florencia, permaneciendo en las filas del ejército hasta la entrada de las tropas italianas en Roma, en cuya época pidió el retiro para dedicarse por completo a sus trabajos literarios, tributando a la carrera unos bocetos publicados en 1868 con el título de La vida militar. Visto el éxito de la obra, decidió consagrarse a la literatura y al periodismo. Ha sido uno de los escritores más populares en Italia y más conocidos en el extranjero, puesto que sus obras han sido traducidas a todos los idiomas europeos. Escribió numerosos libros de viajes que alcanzaron también un gran éxito por la facilidad demostrada por el autor para describir rápidamente los lugares y costumbres que se ofrecen ante su vista: España (1873), Holanda (1874), Marruecos (1876), Constantinopla (1878-1879) y alcanzó otro gran éxito con su novela Corazón(1886).Traducida a múltiples idiomas y llevada al cine, la televisión y a tiras cómicas numerosas veces a través de los años desde su publicación original inspirada en la narración interpolada en este libro denominada De los Apeninos a los Andes (¿os acordais de Marco buscándo a su mamá?) . En 1891 se adhirió al partido socialista y publicó conferencias y estudios. Entre sus obras pueden citarse también Los efectos psicológicos del vino (Turín, 1881) o L'idioma gentile (1905), una apología de la lengua italiana. También surgieron otros textos caracterizados por una acentuada sensibilidad social. Sobre el océano (1889), un libro dedicado a la emigración a América, y Primero de mayo, cuyo título evoca la jornada de 1890 en que se celebró por primera vez el día del trabajo; esta novela, sin embargo, no se publicó hasta 1980. Luego aparecieron Poesías (1881) y Retratos literarios (1881), primer ejemplo en Italia de un libro de entrevistas con personalidades del mundo literario . Así relataba su visita a Aranjuez en 1873 : " Lo mismo cuando se llega por la parte del Norte, que cuando se sale de Madrid por el camino del Mediodía, se recorren campos solitarios que recuerdan las provincias más pobres de Aragón y de Castilla la Vieja. Son vastas llanuras amarillentas y estériles; diríase que si se golpeara la tierra, ésta ha de resonar como una caja vacía o quebrarse como la corteza de una torta quemada. Vense pocos y miserables pueblos, del mismo color que la tierra, que parecen han de encenderse como un montón de hojas secas, sólo al aproximar á ellas un fósforo encendido. Después de una hora de viaje, mi espalda buscó la pared del vagón, mi codo buscó también un apoyo y caí en un profundo letargo, como miembro del Ateneo d´ascollazione de Giocomo Leopordi. Poco después de haber cerrado los ojos, cuando fui despertado por unos gritos espantosos de mujeres y niños, y me puse en pie, preguntando a mis vecinos qué había sucedido. Apenas había formulado la pregunta me sorprendió una carcajada general. Varios cazadores dispersados por el campo, al ver llegar el tren, se habían puesto de acuerdo para dar un bromazo a los viajeros. Hablábase entonces de la aparición de una partida de carlistas en los alrededores de Aranjuez; los cazadores, fingiendo ser la vanguardia de la partida, habían dado grandes voces al pasar el tren, como si dieran aviso al grueso del ejercito, haciendo al mismo tiempo ademán de apuntar á los viajeros. Pero en seguida levantaron al aire las culatas para dar a entender que todo había sido una broma. Pasado el pánico, del cual participé, volví a caer en mi letargo académico; pero desperté de nuevo á los pocos minutos, aunque esta vez por un motivo más agradable. Miré á mi alrededor: aquellos campos desiertos se habían trasformado, como por encanto, en un inmenso jardín lleno de preciosos bosquecillos, cortado en todos sentidos por largos paseos, sembrados de casitas campestres y de cabañas cubiertas de verdura; aquí y allá alegres fuentecillas, retiros umbrosos, prados floridos, viñedos, sendas, y un verdor, una frescura, un olor a primavera, un ambiente de dicha y de placer que os transporta el alma á un paraíso. Habíamos llegado á Aranjuez. Descendí del tren, seguí una hermosa calle sombreada por dos hileras de árboles gigantescos y me hallé a los pocos instantes frente al palacio Real. El ministro Castelar ha escrito recientemente en su Memorandum, que la caída de la Monarquía española se dejó prever y se pudo predecir desde el día en que una turba del populacho, la injuria en los labios y la cólera en el corazón invadió el palacio de Aranjuez para turbar la tranquila majestad de sus soberanos. Me hallaba precisamente en aquel sitio donde el 17 de marzo de 1808 tuvieron lugar los acontecimientos que fueron el prólogo de la guerra civil y como la primera palabra que condenó a muerte á la antigua monarquía. Busqué enseguida con la mirada las ventanas del departamento del príncipe de la Paz; me representé en la imaginación la escena de cuando aquel favorito huía de sala en sala, pálido y demudado, en busca de un escondrijo, al eco de los gritos de la multitud que subía por la escalera; vía al pobre Carlos IV colocar con manos temblorosas la corona sobre la cabeza del príncipe de Asturias; todo los cuadros de aquel drama terrible aparecieron ante mis ojos; y el silencio profundo de aquel sitio, y la vista de aquel palacio cerrado y abandonado, me hicieron sentir frío en el corazón. El palacio tiene forma de castillo fortaleza; es de ladrillo, con los ángulos de piedra de blanca y el techo de pizarra. Es sabido que Felipe II lo hizo construir por el célebre arquitecto Herrera, y que todos sus sucesores lo embellecieron, habitándolo durante la estación calurosa. Entré. El interior es espléndido: tiene una sala brillantísima para la recepción de los embajadores, un hermoso gabinete chino de Carlos III, un magnifico gabinete tocador de Isabel II y una profusión de adornos."
La foto de palacio es de la colección de Juanin.
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