domingo, 25 de octubre de 2009

Capricho en Aranjuez

Raso amarillo a cambio de mi vida./ Los bordados doseles, la nevada/ palidez de las sedas. Amarillos / y azules y rosados terciopelos y tules,/ y ocultos por las telas recamadas,/ plata, jade y sutil marquetería./ Fuera breve vivir. Fuera una sombra/ o una fugaz constelación alada./ Geométricos jardines. Aletea/ el hondo transminar de las magnolias. / Difumine el balcón, ocúlteme/ la bóveda de umbría enredadera./ Fuera hermoso morir. Inflorescencias/ de mármol en la reja encadenada;/ perpetua floración de las columnas/ y un niño ciego juega con la muerte./ Fresquísimo silencio gorgotea / de las corolas de la balaustrada. / Cielo de plata gris. Frío granito / y un oculto arcaduz iluminado. / Deserten los bruñidos candelabros / entre calientes pétalos y plumas./ Trípodes de caoba, pebeteros/ o delgado cristal. Doce relojes / tintinean las horas al unísono. / Juego de piedra y agua. Desenlacen / sus cendales los faunos. En la caja/ de fragante peral están brotando/
punzantes y argentinas pinceladas. / Músicas en la tarde. Crucería,/ polícromo cristal. Dejad, dejadme/ en la luz de esta cúpula que riegan / las trasparentes brasas de la tarde./ Poblada soledad, raso amarillo/ a cambio de mi vida./ Del libro "Dibujo de la Muerte" (1998) de Guillermo Carnero
ULTREIA ET SUSEIA

1 comentario:

Desvanecerse dijo...

Escribir es una manera de leer la vida y la poesía es una de las mas hermosas formas de hacerlo.
Gracias caminante.

Saludos