sábado, 15 de agosto de 2009

La Revista "El Instructor" y el Aranjuez de 1837 (y III)

Y así finaliza la descripción que de Aranjuez se hace en la revista " El Instructor": Ya es tiempo que entremos en el palacio de Aranjuez, y nos detendremos solo para repetir á su vista los versos de Lupercio de Argensola. Alzase al lado del jardin florido / Con cuatro hermosas frentes una casa /Que nunca el sol su semejante ha herido; / Del alto chapitel hasta la basa,/Ninguna imperfeccion hallar se puede, / Si el gran Vitrubio vuelve y la compasa. Este palacio del tiempo de Argensola, recibió mucha mayor estension en el reinado de Carlos III, porque considerado pequeño para toda la familia real, mandó aquel rey añadirle dos alas prolongadas desde las esquinas de la fachada principal acia poniente ; y habiendose edificado al mismo tiempo los dos cuarteles de guardias Españolas y Walonas, á los dos lados de una hermosa calle de árboles, forman la entrada mas magnifica que se pudiera idear. Los aposentos del palacio de Aranjuez, aunque hermosos y adornados de bellos cuadros, no tienen sin embargo la magnificencia del palacio de Madrid, ni de la Granja, ni del Escorial; siendo lo mas recomendable en Aranjuez la estension y amenidad del delicioso valle. Sin embargo, la escultura y dorado de las habitaciones estan distribuidas con muchisimo gusto. La capilla del palacio es obra moderna y del mas esquisito estilo. Entre los varios aposentos del palacio, hay una sala, que es donde se viste el rey, la cual está adornada con el mayor esplendor y gusto. Los cuadros son todos del célebre Mengs, y han merecido el aplauso general de cuantos los han visto. Hay en Aranjuez un hospital nuevamente erijido, de bella arquitectura y con la mayor comodidad; y al fin de la mejor calle de árboles que corre del palacio al Tajo, se ha hecho un magnifico puente de piedra sobre este rio. A principios de este siglo habia en Aranjuez un bello teatro para representar tragedias y comedias Españolas, y óperas Italianas. Habia igualmente plaza de toros, hecha de madera al modo de la de Madrid. De Aranjuez diremos en compendio, que es un pueblo el mas agradable para vivir una persona independiente, y á donde puede gozar todos los divertimientos de la campaña, la caza, la pesca, el paseo. No se dará pueblo que presente una escena mas variada ni mas agradable. El contemplativo puede vagar con un libro en la mano por los mas deliciosos prados; otros pueden correr á caballo ó en sus coches por las alamedas que se pierden de vista; otros tienen dos rios inmediatos á donde fijar su atencion para cojer peces; mientras que otros se pueden pasear por entre venados, jabalies, guanacos, y variedad de animales estraños, todos mansos, porque Alli redes y engaños se prohiben, / Y asi discurren sin temor las fieras, / Y á los hombres pacificas reciben. Camellos, caballos, mulas y asnos suelen pasar en sucesion con sus cargas ; mientras que mirando al campo de labor se puede ver al búfalo, al buey, ó vaca arando. Tal era la vista de Aranjuez hasta 1808 ; cual sea ahora no podemos decir, pero como ni el clima, ni la frondosidad de los árboles, la calidad de las frutas, ni la hermosura de las flores sufren con las revoluciones politicas. Aranjuez será siempre una residencia deliciosa al hombre sosegado.
ULTREIA ET SUSEIA

1 comentario:

Desvanecerse dijo...

Queda ya un vago recuerdo del hombre sosegado, pero las palabras lo mantienen y tus busquedas lo han encontrado.
Gracias Caminante por mostrarme algo mas del alma de mi pasado.
Saludos