viernes, 7 de agosto de 2009

Francisco P. de Mellado y el Aranjuez de 1846 (I)

Francisco de Paula Mellado fue un enigmático personaje de biografía desconocida (se supone que nació en Madrid a principios del siglo XIX) que entre los años 1840 y 1870 desempeñó un importantísimo papel como escritor y editor de periódicos y de libros en la España del Romanticismo. Fue el editor de la Enciclopedia moderna. Diccionario universal de literatura, ciencia, arte, agricultura, industria y comercio, publicada en Madrid entre 1851 y 1855 que constituye la primera gran enciclopedia en lengua castellana, siguiendo el modelo de la Enciclopedia de Diderot. Otro destacado proyecto editorial que llevó a cabo Francisco de Paula Mellado es la Biblioteca Popular Económica, en la que se publicaron, entre 1844 y 1863, 47 obras que incluían clásicos españoles y la traducción de los más famosos novelistas europeos de su tiempo. También editó España geográfica, histórica, estadística y pintoresca en 1845, en la que se hace un recorrido por las provincias españolas y las posesiones de Ultramar. Asimismo, fue editor y director de diez periódicos. En mayo de 1846 Mellado emprende el recorrido que recogería posteriormente en el libro Recuerdos de un viaje por España.
Así nos describe Aranjuez: "Villa y real sitio situado á siete leguas de Madrid, en terreno llano, y perfectamente ventilado á la márgen izquierda del Tajo. Perteneció este real sitio en sus principios á la órden de caballeros de Santiago, de cuyos Maestres era posesion de recreo. Felipe II que fué el primer monarca que lo paseyó, dió principio á su gran palacio bajo la dirección del célebre arquitecto Juan de Herrera, cuya obra prosiguieron despues Felipe V, Fernando VI y Carlos III, que fué quien lo concluyó: tiene magnificos cuadros y techos pintados al fresco por los mejores profesores. Todos estos reyes contribuyeron á la formacion y hermosura de los preciosos jardines y fuentes que lo embellecen, pero el que particularmente lo engrandeció y adornó más fué el señor don Carlos IV, que gustaba mucho de hacer mansion en él, al fin de cuyo reinado y al principio del de su sucesor Fernando VII, asi la poblacion como los jardines sufrieron una devastacion horrososa y vandálica con motivo de la guerra de la independencia, para cuya reparacion en una pequeña parte, se han invertido posteriormente crecidas sumas. De los cuatro sitios reales que poseen los reyes en España para su recreo en las diversas estaciones del año, atrae este muy particularmente la atencion para residir en él durante la primavera, por la benignidad del clima y su deliciosa y pintoresca situación. Desde que se descubre el estenso y frondoso valle en que se halla situado y que fertilizan los rios Tajo y Jarama, no puede por menos de concebirse una ventajosísima idea de él, con particularidad cuando yendo desde Madrid, se observa la hermosa perspectiva que presenta la cuesta de la Reina, entrando luego en la llamada calle larga, cubierta de arboles por una y otra parte, para llegar a la grande y hermosa plaza de San Antonio, dejando a la derecha el palacio con su hermoso parterre y cascada, y á la izquierda la frondosa calle de la Reina y el nuevo jardin de Isabel II."

1 comentario:

morisot (Pilar Álamo) dijo...

Muy curiosa la apreciación de este viajero
"pero el que particularmente lo engrandeció y adornó más fué el señor don Carlos IV, que gustaba mucho de hacer mansion en él"
Se ve que los cronistas de esta época apreciaban mucho las actuaciones "a lo grande " de los reyes y el gusto rococó se había extendido de una manera increible.
Ha sido muy agradable volver a leer tus trabajos que son tan interesantes.
Un abrazo