jueves, 30 de abril de 2009

J.F. Bourgoing y el Aranjuez de 1779 (y V)

Y Bourgoing termina asi su descripción de Aranjuez: "De algunos años acá, el rey ha renunciado a semejante recreo y ha adoptado, para la estancia en Aranjuez, otros más de su gusto. Una de sus predilecciones consiste en hacer disparos de artillería en la «Huerta de Valencia», turbando con su estrépito la calma de estos parajes encantadores con más frecuencia de la que desearía el bello sexo y las personas delicadas. Pero lo que más placer le proporciona es el cuidado de su jardín, ahora limitado en parte, por el Tajo. Se ha excavado una especie de estanque sobre el cual se eleva un kiosco, un templete griego, un montón de pedruscos o, si se quiere, una roca coronada por un Apolo de mármol. Cerca de allí hay una barca al estilo chino, preparada para surcar las aguas de este lago artificial; donoso conjunto de objetos heterogéneos que a pesar de los adornos ofrecen apariencias bastante mezquinas. Pero la naturaleza ha puesto tanto de su parte al prodigarse en flores y plantas exóticas, junto a las cuales se alzan bellos y extraños árboles extranjeros, y extensas avenidas de sauces llorones que ofrecen grata sombra a pesar de estar en una superficie completamente plana, este jardín constituye, sin duda, uno de los paseos más agradables de Europa. Le debo este elogio en pago de las deliciosas horas que pasé vagando entre sus dédalos de flores y verdor; y rodeado por las riquezas vegetales de dos mundos, gocé la más apacible distracción en los afanes de mis ocupaciones. El palacio y los demás edificios de Aranjuez son agradables de forma, pero carecen de magnificencia. Durante el reinado de Carlos III las habitaciones de los reyes no contenían muchos cuadros de precio, pero recientemente se han enriquecido con los despojos del real sitio de San Ildefonso y ahora contienen más de cuatrocientos cuadros, entre los cuales hay algunos del Guido, del Guerchino, Lanfranc, Poussin, etcétera. La capilla del castillo es nueva y de buen estilo: la escultura y los dorados están distribuidos con gusto y sin excesiva profusión y algunos cuadros de Mengs contribuyen grandemente a su ornato. Hay, además, tres iglesias en el real sitio de Aranjuez. La más reciente es la de un convento de franciscanos llamado de San Pascual, fundado por el confesor de Carlos III, en la parte más elevada del real sitio. En las paredes del atrio puede leerse unas estancias piadosas escritas en el más enrevesado de los estilos. Enfrente de esta iglesia hay un hospital real perfectamente situado y digno de mención por los auxilios de todas clases que enél reciben los enfermos, que abundan en estos parajes deliciosos. Mientras que la temperatura es moderada todo es encanto para los sentidos y se saborea el placer de vivir. Pero cuando se acerca la canícula, el aire dormido en el valle se impregna de las exhalaciones de un río cenagoso y lento y de los vapores nítricos que el sol arranca de las colinas que flanquean el Tajo; y este valle de Tempé se convierte en un paraje dañino para la salud. Entonces lo abandonan. Lo abandonan y van a buscar una atmósfera más sana en las aldeas circundantes, sobre todo en la villa de Ocaña. Aranjuez, donde en mayo y primera quincena de junio se daban cita todos los que buscan salud y distracciones y cuya población se eleva a unas diez mil almas, se convierte en una especie de desierto al que no permanecen más que aquéllos a quienes retiene allí su profesión o su pobreza. Antiguamente, el rey no se trasladaba a Aranjuez hasta pasada la Pascua de Resurrección, y allí permanecía hasta fines de junio. La nueva corte, que prefiere Aranjuez a los demás sitios, se establece allí desde los primeros días de enero. Aranjuez está situado en la carretera de Madrid a Cádiz."
ULTREIA ET SUSEIA

1 comentario:

Desvanecerse dijo...

Ningún camino se ha hecho si antes no se ha caminado.
Sigues abriendolos para todos.
Gracias
Saludos