lunes, 5 de enero de 2009

Franco en Aranjuez (III)

Seguimos en aquella calurosa mañana del jueves 28 de junio de 1951. Franco había llegado a nuestra ciudad, con un gran séquito de ministros y altos cargos de su gobierno, para visitar el tejido industrial local. Su coche paró sobre las 10 de la mañana en la entrada de la Fabrica de Experiencias Industriales, para una hora después llevarle a la factoría de la Sociedad Española de Cables Eléctricos (pirelli o cables, la llamábamos), sita a no más de quinientos metros de la anterior en al calle de la Escuadra, actualmente Joaquín Rodrigo. El Gobierno español, en 1948, emitió un Decreto en el que la producción de penicilinas se declaraba de interés nacional y con el que se convocó un concurso para adjudicar dos fábricas, de las cuales una recayó en el Banco Urquijo, que creó la Compañía Española de Penicilina y Antibióticos (CEPA). Inició sus actividades en 1949 con la denominación de Compañía Española de Penicilina y Antibióticos (Cepa), que fue constituida en Madrid para la producción y envasado de penicilina y otros antibióticos.Cepa había acudido, en colaboración con la empresa estadounidense Merck & Co, Inc., al concurso convocado por el Gobierno español con el objeto de desarrollar una industria nacional de antibióticos, que proporcionara al país un suministro propio de penicilina. La resolución del citado concurso dio a Cepa la concesión para llevar a cabo dicha misión, según el Decreto publicado en agosto de 1949, con lo que se convirtió en la primera empresa española en fabricar antibióticos.En junio de 1951 se inauguró en Aranjuez la primera fábrica de antibióticos de España, que contaba con los más modernos equipos y procesos del momento. La capacidad de producción inicial de la factoría era de 1,5 millones de frascos de 200.000 unidades al mes de penicilina sódica cristalizada.Allí Franco fue recibido por el presidente del Consejo de Administración Sr. Basagoiti, el Consejero Delegado Sr. Robert y Robert, el Director Técnico Sr. Gallego Fernandez y el Director Técnico Sr. Más. Tras unas explicaciones ante un gráfico recorrieron las secciones de fermentación, extracción, laboratorios, siembra, central térmica, viviendas para jefes técnicos, etc.Dice la crónica que su Excelencia se mostró altamente complacido de esta visita, solicitando detalles sobre la próxima ampliación y la llegada de un nuevo director estadounidense que pondrá en marcha las nuevas instalaciones.A la salida, de nuevo, por los altavoces colocados en la puerta de acceso, se interpreta el himno nacional, y se pusieron en marcha todas las sirenas de la fábrica en señal de despedida. En los meses siguientes a la puesta en marcha de la fábrica se ampliaron las instalaciones para iniciar la producción de estreptomicina. Una nueva ampliación realizada en 1952 permitió asimismo doblar la producción inicial de penicilina, logrando cubrir las necesidades del mercado español. En 1955 la fábrica de Aranjuez contaba ya con una plantilla de 180 empleados
ULTREIA ET SUSEIA

1 comentario:

Desvanecerse dijo...

Fastos que se tejen a la sombra de la ceguera, que encumbra al hereje que para satisfacer una idea ha de usar la muerte como aliada.
Saludos