lunes, 19 de enero de 2009

Acto II: Jardines de Aranjuez ....

En Madrid, en el teatro Apolo en octubre de 1875, se representó por primera vez la obra El Maestro de hacer Comedías, drama en tres actos en verso de Enrique Pérez Escrich; leyendo la obra llegamos hasta el 2º acto: ACTO II: Jardines de Aranjuez, en la estación más hermosa del año. En el último término, sirviéndose de todo el fondo del teatro, es ve la fachada del palacio, medio oculta por las frondosas copas de los árboles. En el segundo término cuatro estatuas caprichosas de tamaño natural, sobre pedestales, formando un medio punto. En el primer término, colocada en medio del escenario, la estatua del emperador Carlos V, de tamaño más grande. Algunos bancos de piedra diseminados por la escena. Se ruega a los señores directores de escena que cuiden con especial esmero de la colocación de todos los detalles para el buen resultado del juego escénico. ESCENA I:El Marqués, Redondo, Cuadrado y acompañamiento de caballeros, que forman un corro como si estuvieran escuchando al Marqués, que se halla en medio. El capitán Ibarrola, con el traje de campaña, se halla apartado del grupo general, pero bastante cerca para oír la conversación. Está apoyado en el pedestal de una de las estatuas y figura mirar hacia el fondo de vez en cuando, como si esperara a alguno. Enrique Pérez Escrich (Valencia, 1829-Madrid, 1897) Escritor. Cultivó el teatro (El rey de bastos, 1850; El maestro de baile, 1856; La Pasión y la muerte de Jesús 1856 ) y alcanzó el éxito con el drama El cura de aldea (1858), que sirvió de base para una adaptación novelística hecha por el propio autor (1861), con la que alcanzó una amplia popularidad. Desde ese momento se consagró como autor de novelas por entregas( Las obras de misericordia (1864), La esposa mártir (1864), etc. )Poseía una gran facilidad narrativa y se mostró maestro en los diálogos y en las descripciones; tenía sentido de lo sensacional y de lo melodramático, pero su prosa es clara y vulgar. Fue el ídolo de las clases populares españolas y durante veinte años se vendieron miles y miles de ejemplares de sus novelones, coleccionados en las porterías, sotabancos, trastiendas, fábricas y talleres. Supo llegar como pocos a la sensibilidad íntima y la emoción de las clases sencillas y los seres vulgares de vida difícil.
ULTREIA ET SUSEIA
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/mcp/12715399770162621865846/index.htm

2 comentarios:

Carmine dijo...

No conocía esta obra teatral, muy curiosa; me he dado una vuelta por el blog y me ha encantado, aparte de que sea ribereña de pura cepa. Te he conocido a través de Morisot. Te agregaré a mi blog. Carmine.

Caminantes en Aranjuez dijo...

Muchas gracias por tu "piropo " carmine; se agradece de una persona que ha creado y mantiene el interesante blog que estas elaborando. La verdad es que me ha gustado.Y como no podía ser menos, dejo en el enlace a tu pagina en este blog.
Un saludo