jueves, 17 de julio de 2008

Maestro en Ontígola

Lo de que pasas más hambre que un maestro no dejaba de ser un dicho popular eso si, con muchos visos de ser realidad. Gazeta de Madrid del 17 de abril de 1819: se busca maestro para ejercer en Ontígola. Ser maestro en 1819, en un pueblo como Ontígola, con 100 habitantes, no sólo era intentar no pasar hambre, que para ello se le dotaba de un pedazo de tierra en labrantía que eso si, debía de regarse, sino que debía ser igualmente relojero y cuidar del reloj de la villa, que por eso este reloj estaba en la casa que le cedía el ayuntamiento como casa habitación y colegio….y al final después de ser maestro, agricultor y relojero, sobrevivia con 7 reales diarios por ejercer su magisterio los días de diario y las sabatinadas de los niños y otros 350 reales anuales por relojero. Lo dicho, que algunos maestros ” multiprofesionales”....si que pasaban hambre.
ULTREIA ET SUSEIA