lunes, 4 de junio de 2007

Tratado de Paz

La Gazeta de Madrid publicaba esta crónica fechada el día 22 de mayo de 1725. " El viernes 18 del corriente, á las 10. de la mañana, llegó al Real Sitio de Aranjuez un Extraordinario, despachado de Viena por el Baron de Riperdá, con los Tratados de Paz, convenidos entre el Rey nuestro señor, y el señor Emperador, y firmados el dia 30. de Abril proximo pasado, en aquella Corte, por los Plenipotenciarios de ambos Soberanos; siendolo por el Rey nuestro señor el citado Baron de Riperdá; y del Señor Emperador, el Principe Eugenio de Saboya, los Condes de Cincendorf, y de Staremberg, mediante la reciproca igual propension del Rey nuestro Señor, y de su Magestad Imperial, de conformarie entre sí á dar al Orbe Christiano esta comun felicidad.Inmediatamente que llegó el Expreso(¿?) , salió su Magestad á su antecamara, y dió, y se divulgó la noticia, que se celebró con repique de Campanas, con el Te Deum, en la Capilla Real, y con Salvas de las Guardias de Infanteria, y despues con Luminarias, que se repitieron por tres noches igualmente que en Madrid; y se ha dispuesto una Fiesta de Toros en el Despeñadero del Mar de Antigola; y sus Magestades, Principe,é Infantes se lisogean mucho con el comun alborozo de esta celebridad. Este tratado, en el que para su consecución tuvo gran protagonismo la figura de Ripperdá, someramente viene a significar la renuncia mutua de Felipe V de España y Carlos VI de Austria a los derechos sucesorios sobre el trono contrario y la consecución para España de algunas posesiones que pasarían a manos del Infante Carlos, con propuestas de matrimonios - que no prosperarían- de los Infantes Carlos y Felipe con las hijas de Carlos VI